En este artículo le ayudaremos a que preste más atención a lo bueno. ¿Está de buen humos, o mal? No importa, siempre es importante de disfrutar de lo bueno.

Continuación:

Es interesante que, según prestemos más atención a unas cosas que a otras, crezca el malestar o el bienestar que experimentamos.

Ya lo habrás vivido. Por ejemplo, en días de estrés horroroso, cuando estás con los ánimos por los suelos, es más fácil prestar atención a los peligros o a lo que va mal, cosa que incrementa el malestar.

En días felices, como cuando comienzas una relación con una persona de quien estás enamorado, por ejemplo, eres más receptivo a las cosas positivas que te rodean, como en esa vieja canción de Palito Ortega.

El mundo te parece distinto, dependiendo de hacia dónde dirijas tu atención. Oh, sí. Hay estudios que lo confirman.

enfocar

Cuando nos fijamos más en lo positivo (noticias, imágenes, frases, gestos, etc.), de mejor humor estamos ese día y, si lo tomamos de hábito, nuestra satisfacción con la vida va en aumento.

Y lo positivo está ahí, quizás agazapado entre los problemas y el sinfín de situaciones jorobantes que cada uno experimenta a diario y que a veces se llevan todo el protagonismo.

Por tanto, para vivir más contentos o, al menos, equilibrar el asunto, parece buena idea que tomemos el timón de nuestra atención y hagamos cosas como éstas:

1. Descansar de las preocupaciones.

No es un acto irresponsable distraerse un rato de los problemas y disgustos para recuperar energías, todo lo contrario. Hemos de hacerlo para no acabar como una chota.

2. Realizar actividades que nos pongan de buen humor.

Si estando de buen humor es más fácil que nos fijemos en lo positivo, hagamos lo que nos mueve a ese buen humor.

Para ti serán unas actividades y para mí, otras: correr, leer historias divertidas, charlar con un amigo, etc.

Además de que sirven para que nos sintamos mejor hoy, si practicamos algunas de ellas a diario, estamos invirtiendo en felicidad.

3. Prestar atención a lo positivo que sucede.

Intentemos mirar más esas cosas buenas que acontecen o que están ahí, silenciadas por el griterío que arman las dificultades.

Por mucho que griten, sigue habiendo motivos por los que sonreír, buenas noticias, oportunidades, gente muy buena por las calles… (No, no estoy enamorada como Palito.) 😀

Es que la atención expande aquello en donde se enfoca. Y, especialmente cuando estamos asediados por las dificultades y los miedos, más necesario es que intentemos ver lo bueno. ¿Lo intentamos?

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