En este artículo le detallaremos cómo es que puede mantener la motivación una vez que se ha adquirido; le daremos unos puntos muy importantes para ayudarle con ello.

Continuación:

La motivación tiene algo muy bueno y es que depende única y exclusivamente de ti.

Podrás leer mensajes como éste, que resalten lo bueno de la motivación. Sin embargo, tú eres el único que puede generarla y mantenerla.

En ocasiones, mantener la motivación no tan fácil. Una vez que tenemos claras las razones de porqué hacemos lo que hacemos, hay que sostener ese impulso durante todo el camino.

Definir los objetivos

Existen algunas pautas que pueden ayudarnos a mantener viva la motivación. Una de ellas es, precisamente, definir de manera muy clara los motivos por los que actuamos.

Sólo existen dos posibilidades: Nos movemos para evitar algún mal o lo hacemos para obtener un beneficio.

El punto de partida es tener claros los motivos y darles el valor que les corresponde, jerarquizando (si hay varios), otorgándoles mayor peso a los que así lo merecen.

En la base de la motivación siempre ha de estar la satisfacción de las necesidades mínimas: alimentación, vivienda y seguridad física. Después, todo lo demás.

Ser constante

Para mantener nuestro motor en buen estado, lo siguiente es controlar las emociones durante el camino. Vamos a tener “bajones” y/o “subidones”. Que ninguno nos ofusque y nos desvíe.

Hemos de ser constantes en la inyección de motivación que nos suministramos cada día. Debemos recordarnos porqué hacemos lo que hacemos continuamente.

Pensar en positivo

También es de bastante ayuda visualizarse logrando el objetivo propuesto. Nosotros seremos los primeros en estar convencidos de que vamos a llegar ahí. Cada vez estamos más cerca.

Hemos de pensar en positivo, sin llenar la mente de porquería que nos estorbe en nuestro avance. Y hemos de hacerlo cada día.

Al inicio de nuestro emprendimiento, nuestra motivación está en buen estado y hay que sostenerla día a día. Ocurre lo mismo cuando nos duchamos. Olemos bien ese día, pero… ¿qué pasa si no lo hacemos en los días siguientes? Librarnos de los pensamientos “apestosos” es una tarea diaria para evitar la que la podredumbre nos afecte a nosotros y a los demás.

Esforzarse

Lo último y no menos importante que lo anterior: el esfuerzo que supone todo el proceso.

Cuanto más ambicioso sea el objetivo, más esfuerzo habremos de realizar. Habrá que trabajar duro y lo haremos, teniendo en cuenta que merecerá la pena.

Contenidos por TusBuenosMomentos.com


Algo especial para ti

 

En Trabaja Y Triunfa escribimos de negocios, pero también hacemos negocios. Te invitamos a ver lo que hacemos.